La cavidad central de esta almohada está diseñada para respetar la curvatura natural de la columna vertebral (lordosis cervical). Al mantener la cabeza a la altura correcta, los médicos señalan que se reduce drásticamente la presión intradiscal y se permite que los discos intervertebrales se hidraten y recuperen durante la noche.
Estudios de electromiografía muestran que cuando el cuello recibe soporte continuo (gracias a las extensiones de esta almohada que llenan el hueco del hombro), los músculos trapecios y escalenos dejan de trabajar. Al no tener que contraerse para "proteger" la columna, el paciente se despierta sin contracturas ni rigidez.